TODOS SOMOS CONDUCIDOS Y GUIADOS, SER Y NO PARECER.

TODOS SOMOS CONDUCIDOS Y GUIADOS, SER Y NO PARECER.

Por Nataly López Rivera

“Todos fuimos guiados y conducidos por alguien en algún momento de nuestra vida.”

En momentos de nuestra vida, fuimos conducidos por alguien, lo más común era por personas más grandes que tú, y en diferentes etapas de tu vida como por ejemplo tus padres o tus profesores y siempre de parte de ellos obteníamos dirección,  orientación o consejo; la vida nos ha ido poniendo a diferentes personas que nos han guiado aunque no siempre se haya tenido conciencia de ello.

Por ejemplo, ya eres adulto y vas con el médico a pedirle orientación o consejo sobre lo que tienes o te molesta respecto a salud y él te guiará para salir adelante.

Hay personas que ya nacen con aptitud y actitud de liderazgo pero hay otras que necesitan desarrollar esas capacidades, el líder es alguien que sabe actuar de determinada manera frente a un conflicto y sabe guiar a los demás.

En varias ocasiones las personas suelen ponerle más importancia en parecer que en ser, creyendo que se va a llegar al resultado propuesto, por ejemplo en la vida personal: que todo PAREZCA; “que se vea ordenado,” “que se vea limpio”, cuando en la realidad las cosas no están ni ordenadas, ni limpias; otras veces en cuestión de actitud, “que te veas sincero,” que te veas  honesto” cuando en la realidad no eres ni sincero, ni honesto.

Nadie es perfecto y está bien tratar de esforzarse para desarrollar y ejercitar ciertas virtudes lo que es incorrecto es conformarse, en otras palabras, cuando solo les basta con presentar una realidad claramente artificial.

“ El líder autentico no solo se preocupa por su imagen si no por lo que realmente es.”

Muchas personas construyen estereotipos de imagen, a muy pocas les importa si realmente uno es lo que parece o lo que aparenta; con frecuencia ni a la misma persona le importa y de esta manera lo engaña dando una imagen ficticia de ella misma.

 

LAS PERSONAS  SON LO MÁS IMPORTANTE Y LO MÁS VALIOSO EN UNA ORGANIZACIÓN

Si se le preguntara a un pastor que es lo más importante que tiene, seguramente diría que es su rebaño, ya que un pastor sin ovejas no es pastor.

En repetidas ocasiones ha escuchado: “usted es lo más importante para nosotros”, “usted hace la diferencia en nuestra organización,” “las personas son lo más importante en nuestra empresa”. Simplemente eso se debe a que, por ejemplo, la tecnología, las maquinas, los edificios u oficinas  pueden comprarse o alquilarse, que el dinero puede obtenerse, y que no hay una cosa que no sea susceptible de obtenerse con dinero, pero en cambio las personas y el capital humano no figuran en esos balances porque no se puede poner a un hombre y a una maquina al mismo nivel.

Las personas proactivas son escasas. Las personas proactivas se mueven por valores cuidadosamente meditados y seleccionados: pueden pasar muchas cosas a su alrededor pero son dueñas de cómo quieren reaccionar ante esos estímulos. Centran sus esfuerzos en el círculo de influencia: se dedican a aquellas cosas con respecto a las cuales pueden hacer algo. Su energía es positiva, con lo cual amplían su círculo de influencia. Algunas cualidades son:

  • Responsabilidad ante su vida.
  • Antepone los valores a sus sentimientos.
  • Son tan felices como ellos quieren.
  • Autorregulación.
  • Responsabilidad para cumplir metas y objetivos.

Muchas veces se piensa que no hay gran cantidad de ellas dispuestas y aptas para trabajar, otras veces se cree que las personas sobran y que hay muchas disponibles, pudiendo conseguirse todas las que se necesitan y hasta de sobra.

Pero cuando se va de la organización o de la empresa una persona que ya se retira es cuando en verdad uno se da cuenta que esa persona es alguien extremadamente valiosa y por ende muy difícil de reemplazar. Las personas no se compran, tampoco las voluntades; se recompensan que es algo muy diferente.

Las personas son difíciles de administrar porque, cada una es diferente y  especial. Para un líder es difícil y muy exigente realizar esta acción ya que una buena administración depende en gran parte el éxito de la organización.

Hay  muchos casos de organizaciones que desvinculan a personas por motivos que no tiene nada que ver con el trabajo o por capricho de su jefe y luego cuando salen a buscar un reemplazo muchas veces se encuentran con que deben desembolsar un mayor salario que el que percibía la persona pasada.

En conclusión las personas son el recurso más valioso y más importante en una organización porque la organización está hecha de personas y tienen que estar organizadas de tal manera de que cada una  se complemente para que pueda funcionar, de hecho es más difícil conducir o liderar personas, que administrar dinero, marcas, productos, equipos u otros recursos.